PSICOLOGÍA// Diálogo sobre intervención en niños víctimas de explotación sexual

La carrera de psicología organizó una jornada para tocar un tema de larga data pero de un desarrollo emergente en términos terapéuticos como es la explotación sexual de menores de edad. En La Araucanía se han denunciado 200 casos en los últimos años ante un delito con baja tasa de denuncia y que afecta principalmente a mujeres.

 

 El 85% de las víctimas son niñas de entre 7 y 17 años y muchas veces no tienen conciencia de la agresión y delito del que están siendo víctimas: la explotación sexual es un hecho en Chile y requiere sus propias formas de intervención psicológica.

Es por esto que la carrera de Psicología convocó a la jornada “Atención a niños, niñas y adolescentes víctimas de explotación sexual comercial: Desafíos para la reparación en la Región de la Araucanía“, que reunió a 200 personas en el Aula Magna del campus Avda. Alemania en Temuco.

Ricardo Suazo, psicólogo de la Fundación Tierra de Esperanza (que actuó como copatrocinadora) entregó varios elementos que caracterizan la explotación sexual y que de momento no son ampliamente conocidos.

“La mayor parte de quienes pagan por tener sexo con niños o adolescentes son hombres y eso procede de una cultura que exacerba la masculinidad por medio de la dominación del otro”, afirmó Suazo.

También explicó que actualmente solo en términos jurídicos se habla de prostitución infantil, pero que en el ámbito de las intervenciones no se considera tal, “ya que en el caso de la prostitución hay una disposición o se toma una opción para ejercerla”.

El grueso de las víctimas de explotación sexual se concentra entre los 15 y los 17 años y la mayoría arrastra una historia de abusos físicos y sexuales en el ámbito familiar o cercano. “Muchas veces naturalizan la explotación sexual porque es un medio de sobrevivencia o de obtener cosas, de acceder a ropa, comida o cosas que no tienen” apuntó Suazo.

Expresó también que ante esta “polivictimización” se necesita que varios entes se involucren porque cuesta detectar los casos. En ese mismo sentido, Elizabeth Chávez, la segunda expositora indicó que entre los años 2007 y 2018 existen 200 denuncias por menores explotados, pero que “la cifra se presume que es mucho mayor”.

“En La Araucanía la mayoría proviene de sectores urbanos y el tener sexo a cambio de algo es una forma de economía de subsistencia” afirmó.  De las víctimas un 19% es parte del pueblo mapuche, pero desconoce la historia ancestral de su pueblo, con mínima escolaridad y una alta prevalencia de maternidad adolescente.