Los desafíos que enfrenta el sector construcción en La Araucanía

Carlos Berner, director de la carrera de Ingeniería en Construcción, sostiene que a pesar de que es una industria que genera miles de empleos, en los últimos años ha debido enfrentar varias dificultades, entre ellas, alza de precios en materiales y caídas en las ventas. “Es urgente que se tomen acciones para aminorar riesgos de un área clave en la economía regional”, enfatiza.


La construcción es una industria que mueve al país, generando miles de empleos.

Pero, a pesar de que representa alrededor de un 7% del PIB nacional, el cual se eleva por sobre el 9% en La Araucanía, en los últimos años, las empresas que construyen dentro del sector privado, principalmente ligadas a la industria inmobiliaria, han debido enfrentar varias dificultades.

Entre ellas, inicio de proyectos paralizados y caídas en las ventas, producto del confinamiento obligado, y alza en los precios de materiales y disminución de la demanda por aumento en las tasas de interés, a causa de la crisis económica global.

Sin embargo, sobre todo en La Araucanía, dice el director de Ingeniería en Construcción de la Universidad Mayor sede Temuco, Carlos Berner, muchas han sabido reorganizarse y sortear las dificultades, principalmente por la agilidad y eficiencia que permite la relación entre privados.

Lamentablemente, agrega el académico, “aquellas compañías que se centran en la construcción de proyectos de obras públicas han debido enfrentar una realidad más cruda, debido a la tardanza en la adjudicación de los contratos, tardanza en el pago de los avances y, por último, retraso en las recepciones y liquidación de los contratos”.

Esto, según explica el director Berner, provoca elevados costos financieros, los cuales debe asumir la empresa constructora. Además, a este contexto, el Covid-19 agregó importantes sobre costos, debido a la mencionada alza de materiales y aumento de plazos.

“En los últimos meses hemos visto cómo importantes empresas, se han visto obligadas a solicitar su liquidación voluntaria, con efecto en la pérdida de miles de empleos, en proveedores y contratistas más pequeños, generando un efecto dominó”, sostiene el académico.

Por lo tanto, indica: “Es urgente que el Estado busque soluciones y tome acciones que permitan acotar los riesgos para aquellas empresas que construyen Chile”.