A estas preocupaciones se suma otra dimensión: el manejo de datos. “Algunos de estos aparatos incluyen micrófonos y cámaras que pueden grabar, lo que abre preguntas sobre quién almacena esos datos y cómo se protegen”, explica Camilo Garrido, investigador del Centro de Ciberseguridad UM, quien agrega: "Estos juguetes pueden estar recolectando información sin que sepamos dónde queda”. Leer nota aquí.
Un equipo liderado por el Dr. Diego Rojas, del Centro de Biomedicina, identificó un mecanismo que influye en la supervivencia de las neuronas afectadas por el Parkinson, lo que podría abrir un nuevo camino para frenar el avance de la enfermedad. El estudio, publicado en la revista Cell Death & Disease, se centró en una proteína llamada TMBIM6, cuyo rol en la enfermedad no estaba del todo claro, explica Rojas. Leer nota aquí.
Una investigación, liderada por el académico Cristóbal Galbán, del centro GEMA, analizó aguas residuales en la Región del Biobío, y reveló que el uso de la primera subió en más de 1.000% en dos años, mientras que el anestésico comenzó a aparecer en las mediciones. Leer nota aquí.
Jorge Morales, director de la Escuela de Ingeniería UM, dice que si bien existe evidencia de los efectos financieros en años de sequía, no hay una estimación nacional consolidada. "No hay un promedio país único y estable, porque depende de las distancias entre costa-faena, altura de bombeo, precio de la energía, escala y tecnología, permisos y restricciones continentales", explica. Leer nota aquí.
René Jara, docente de Odontología UM, precisa que estos artículos podrían generar una serie de efectos, "como recesiones gingivales, donde la encía se retrae y puede conllevar mayor sensibilidad dental. También se han visto casos de irritación en la mucosa o de úlceras en la boca". Revísalo aquí.
