Elección vocacional: ¿Qué hacer cuando las opciones no están claras?

Elección vocacional: ¿Qué hacer cuando las opciones no están claras?

Según explica Alexis Soto, director de Psicología de la sede Temuco, la decisión no es un proceso automático. “Muchos jóvenes recién verbalizan su elección después de los resultados de la prueba. En este caso, es importante acompañar, orientar y dar el tiempo que cada uno requiere para tomar la mejor decisión posible”, aconseja.


En diciembre próximo, miles de jóvenes rendirán la Prueba de Transición para la Admisión Universitaria 2022, cuyos resultados les permitirá postular a la carrera con la que podrán construir el futuro que sueñan.

Sin embargo, la decisión no siempre es tan clara, siendo fundamental el apoyo familiar y escolar.

La elección vocacional no es un proceso automático, ya que requiere realizar un proceso de autoobservación para  determinar habilidades, gustos y proyectos, además de revisar alternativas, escuchar experiencias y analizar los contextos existentes”, dice Alexis Soto, director de Psicología de la Universidad Mayor sede Temuco.

Por lo mismo, agrega el académico, “en ciertas ocasiones los estudiantes tienen algunas ideas, pero no están seguros o tienen temor a fracasar  o equivocarse en su elección, incluso muchos de ellos recién verbalizan su elección después de los resultados de la prueba”.

En este caso, “es importante acompañar y orientar, y dar el tiempo que cada uno requiere para tomar la mejor decisión posible”, sostiene.

Sumar apoyos

La importancia de la familia y los colegios o liceos son fundamentales, no solo en la decisión que puedan tomar los jóvenes, también durante todo el proceso asociado a la Admisión Universitaria 2022.

Según explica el director Soto, ambas instituciones deben asumir roles de información,  sostén, ayuda e incentivo en las actividades asociadas a la PDT.

Por ejemplo, en los recintos educaciones, “muchas dinámicas de preparación vienen agregadas a las actividades propias de cuarto año medio, allí las jefaturas de curso informan del proceso, realizan vínculos con exestudiantes que pasaron por esta experiencia, y motivan para que puedan participar en ensayos de la prueba, en esos espacios los profesores resuelven algunas dudas y ayudan a dar confianza y tranquilidad para abordar el evento evaluativo”, detalla.

Desde la familia, en tanto, “es importante que puedan entregarse los espacios necesarios para contener la incertidumbre, preocupación, ansiedad y desidia, entre otras tantas emocionas que podrán ser gatilladas por la presencia del evento, y por el significado que cada uno puede darle a este proceso”, añade el académico U. Mayor.

Es por esto que el profesional recomienda “observar esta etapa con tranquilidad y acoger la preocupación del adolescente, dando pequeños mensajes de afecto para que pueda  llevar adelante su plan de trabajo. La familia debe estar atenta al devenir de todos estos meses, sobre todo cuando se presentan algunos fracasos parciales en  ensayos que se realicen, generando estrategias que permitan volver a iniciar un nuevo trabajo con confianza y dedicación”.