Equipo de Fonoaudiología investigó el umbral de dolor en mujeres con dolencias en la laringe

El trabajo se centró en pacientes que padecen de bruxismo y odinofonía (dolor al hablar) y fue realizado por los docentes Christopher Fuentes y Sebastián Castañón, junto a la estudiante Lylia Roldán. Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista científica estadounidense The Journal of Voice. Para leer el artículo, ingrese AQUÍ.



El bruxismo es una patología común y frecuente en nuestro país. Tiene una serie de repercusiones, donde destaca el dolor orofacial. Esta patología tiende a sensibilizar los músculos ubicados en la mandíbula y, por consiguiente, promueve la aparición del malestar. Otra forma de dolor en esta región es el que se produce con la voz y que se conoce como odinofonía. Se cree que ambas expresiones dolorosas tienen en común los tejidos blandos de la región del cuello.

Para obtener más detalles sobre estos fenómenos, un equipo de la Escuela de Fonoaudiología integrado por los docentes Christopher Fuentes y Sebastián Castañón, junto a la alumna de quinto año, Lylia Roldán, realizó una investigación en 84 mujeres para determinar las diferencias en los umbrales de dolor.

Se formaron tres grupos, siendo el primero de mujeres sanas, otro de mujeres con bruxismo y otro de mujeres con odinofonía.

Estas enfermedades tienden a sensibilizar los músculos del cuello y en varios casos de la mandíbula. “En la región perilaríngea, que es la que rodea la laringe, también hay varios músculos, tendones y ligamentos, entonces cuando las personas padecen ese tipo de dolencias le afecta no solamente al cuello, sino que también en muchos casos les puede doler la cabeza, los oídos y la mandíbula”, explica Christopher Fuentes.

El trabajo comenzó en diciembre de 2022, cuando la estudiante Lylia Roldán contactó a las voluntarias, entre los 20 y 35 años, quienes fueron evaluadas en el Laboratorio de la Voz, ubicado en el campus Alameda de nuestra casa de estudios.

“Recuerdo que realizamos harto trabajo durante diciembre con las personas que analizamos”, recuerda Lylia, quien agrega: “Fueron 84 mujeres a las que dividimos en grupos de tres y les fuimos haciendo las pruebas con los docentes todos los días en sesiones de 20 minutos”.

Una vez que obtuvieron los datos, el equipo trabajo durante enero y mayo para obtener las conclusiones y luego enviaron a traducir al inglés el texto final de la investigación, la que ya fue publicada en la revista científica estadounidense “The Journal of Voice”.

“Pudimos determinar distintos grados de sensibilidad en este tipo de enfermedades. Por ejemplo, la gente sana tiene un grado de sensibilidad en los músculos del cuello normal tolerable a la presión, mientras que las que sufren de bruxismo tienen un grado de sensibilidad con el que toleran menos presión y tacto, principalmente en los músculos cercanos a la mandíbula. Las mujeres que sufren de odinofonía tiene una sensibilidad mucho más alta de todos los músculos que rodean la laringe”, explica el académico Christopher Fuentes.

Colaboración entre académicos y alumnos

Esta investigación es el primer trabajo de este tipo que realiza Lylia Roldán durante su carrera y afirma que la experiencia fue muy positiva. “Trae muchos beneficios hacer este tipo de investigación siendo estudiante. Fue bueno porque aprovechamos harto las instalaciones de la Universidad, que tiene mucha infraestructura y herramientas. Se debería promover más este tipo de trabajos para ocupar las instalaciones”.

A modo de conclusión sobre el trabajo entre docentes y el alumnado, Christopher Fuentes es enfático y dice: “Como académicos nos permite acercarnos más y entender lo que los estudiantes creen o entienden con respecto a la investigación. Fue un punto bastante positivo tener a Lylia, por todo lo que aportó con la búsqueda de personas para investigar y eso permitió que el trabajo fuera más fluido. Eso da pie para que este año sigamos haciendo más investigaciones para que los estudiantes comprendan lo importante que es crear y generar conocimiento”.