Son hermanas, estudian Ingeniería y saldrán al mercado con tres alimentos funcionales

Isidora y Anastassia Corbalán comenzaron a emprender en el colegio, y en su paso por la U. Mayor ya han ganado dos concursos de innovación. Hoy preparan el lanzamiento de tres productos: un snack saludable y dos jaleas de caldo de huesos, altas en colágeno, diseñadas para adultos mayores y mascotas senior.


Más que hermanas, Isidora (25) y Anastassia Corbalán (23) son socias. Comenzaron en el mundo del emprendimiento cuando estaban en edad escolar (15 y 17 años), a través de “Lo Barnechea Emprende", un programa municipal orientado a apoyar la creación de negocios locales. Así nació Supervive, la adaptación de una receta de los monjes del Tíbet para sobrevivir en tiempos de escasez -elaborada con granos-, que derivó en una barrita dulce de legumbres, con una vida útil extendida.

Esta experiencia fue determinante para la vida de ambas, especialmente a la hora de elegir su futuro profesional. “Sabíamos que nuestro camino iba a estar ligado a esto, por eso decidimos estudiar la misma carrera. Además, nos permitía especializarnos en áreas distintas, lo que potenciaría nuestro conocimiento”, cuenta Isidora.

Hoy están en séptimo semestre de Ingeniería Comercial en Universidad Mayor, donde ya han ganado dos importantes torneos de innovación: “Emprende Mayor”, en 2025, y el “Concurso de Pitch”, en 2026.

Sus productos

En el primer certamen presentaron Frutastik, una línea de alimentos funcionales que cuenta con unos postres de caldo de huesos para adultos mayores, con jugo de frutas, altos en colágeno; y además un snack hecho con tubérculos descartados por la industria alimentaria, con una larga vida útil y una alta concentración de vitaminas.

Sobre este último, Isidora explica que “surgió de una necesidad propia. No teníamos mucho tiempo, pero queríamos seguir comiendo bien. Nos basamos en un emprendimiento anterior porque conocíamos bien ese modelo de negocio”.

Este año, en tanto, obtuvieron el primer lugar con Dubby Foods, una jalea de caldo de huesos, de origen bovino y aviar, diseñada para mascotas senior. Si bien la dieron a conocer junto a otros compañeros, la propiedad intelectual les pertenece a ellas. De hecho, lo bautizaron con el nombre de su gato, pues fue el catador oficial de este invento.

Aunque el formato principal consiste en una gelatina en pote, el más llamativo es uno que tiene forma de hueso pequeño, similar en tamaño y aspecto al de una gomita dulce.

“Sabíamos que habíamos creado algo realmente bueno. Le dedicamos muchísimas horas de trabajo e investigación, así que ganar fue muy motivante. A eso se sumó nuestra trayectoria: 7 años desde nuestro primer emprendimiento, más de $18 millones de pesos levantados en fondos en el colegio y un total de $20 millones en la universidad. Además, la experiencia dando pitch en distintas instancias, nos ha permitido llegar dándolo todo en cada competencia”, afirma Anastassia.

Roles determinados

Para registrar Frutastik y Dubby Foods, las hermanas Corbalán cuentan con asesoría de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL) de la Universidad Mayor y esperan salir al mercado a fines de 2026. “Los ramos que hemos cursado, las charlas y los conocimientos que nos han entregado nos han servido mucho y nos han conectado con el ecosistema de emprendimiento, incluyendo herramientas como las de diseño 3D. Todo eso nos confirma que estudiamos en una universidad que inspira e impulsa el espíritu emprendedor”, asegura Anastassia.

Este es Dubby Foods en formato similar, en tamaño y forma, a una gomita dulce

Ahora se encuentran afinando detalles de sus tres productos, estandarizando los procesos de producción, y avanzando en el e-commerce y en el nivel de madurez tecnológica (TRL). En paralelo, Frutastik quedó finalista en Apta Woman Power, iniciativa orientada a acelerar startups científico-tecnológicas lideradas por mujeres, y están buscando financiamiento, tanto público como privado, para seguir escalando con sus proyectos.

El secreto del éxito de esta dupla radica en que teniendo tan sólo 17 y 15 años definieron sus roles en los negocios. También les ha ayudado el vínculo familiar -que según ellas le da solidez al equipo- pues al ser hermanas y vivir en la misma casa, le pueden dedicar más tiempo a los emprendimientos.

“Seguiremos trabajando juntas porque nos complementamos muy bien. Isidora está más orientada a la innovación, creación de productos y marketing; y yo en la planificación, estrategia y en encontrar inversionistas”, concluye Anastassia.

Dubby Foods, jalea de caldo de huesos