Escuela de Medicina Veterinaria y BioUp I+D se proyectan como referentes en investigación clínica veterinaria en la región
El programa, patrocinado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), reúne a especialistas de Costa Rica, Colombia, Uruguay, Perú, Argentina, Brasil y Chile para impulsar estándares de excelencia, colaboración e innovación en el desarrollo de estudios clínicos veterinarios.
Con participación de más de 140 asistentes y representantes de la academia, la industria, centros clínicos y organismos reguladores de Chile y Latinoamérica, la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Mayor inauguró esta semana el Primer Programa de Formación en Investigación Clínica Veterinaria: Fundamentos, Regulación y Práctica, una iniciativa inédita en el país que busca fortalecer las capacidades para desarrollar investigación clínica basada en evidencia y generar nuevas soluciones para la salud animal.
El programa, organizado en conjunto con BioUp I+D y el patrocinio del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), reunirá hasta el 31 de julio a investigadores, médicos veterinarios, profesionales del sector productivo y representantes de la industria farmacéutica veterinaria de distintos países de la región, con el propósito de consolidar un espacio de colaboración entre academia, industria, centros clínicos y autoridad sanitaria.
Para Alexis Véliz, gerente de I+D de BioUp, el principal valor del programa radica precisamente en ese modelo colaborativo. "La Universidad Mayor tiene una perspectiva diferente. Está interesada en generar alianzas y nuevas conexiones que vinculen a la industria, incluso startups, con la academia para contribuir a la sociedad. Esperamos que esta primera experiencia sea el puntapié inicial para nuevas versiones y para consolidar una red de investigación clínica veterinaria a nivel nacional y latinoamericano", afirmó.

En la ceremonia inaugural, la vicerrectora de Investigación U. Mayor, Susana Cabello, destacó que la investigación clínica veterinaria constituye un espacio donde "las preguntas que nacen desde la práctica clínica se encuentran con el rigor científico", subrayando que fortalecer estas capacidades "no es solamente una oportunidad académica, sino una necesidad estratégica para el país". Asimismo, valoró la alianza entre la Universidad Mayor, BioUp y el SAG como un ejemplo de colaboración capaz de proyectar a Chile como un referente regional en investigación clínica veterinaria.
Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, Álvaro Erazo, resaltó que esta iniciativa representa un paso decisivo para conectar la investigación con las necesidades reales del país. "El gran desafío es armonizar la industria, la ciencia y las universidades. Lo que aquí se está haciendo es juntar a la academia con los estudiantes, los investigadores y pensar en el país real", dijo, enfatizando el potencial de la investigación clínica como motor de desarrollo e innovación.
El programa de la certificación contempla contenidos sobre fundamentos metodológicos, regulación nacional e internacional, ética, bienestar animal, Buenas Prácticas Clínicas, diseño y ejecución de ensayos clínicos; gestión de datos, auditorías regulatorias y comunicación de resultados científicos. Entre los principales exponentes figuran Daniela Siel, directora de la Escuela de Medicina Veterinaria, presidenta de la Afevet y miembro de la Mesa Técnica para el Control de la Resistencia a los Antimicrobianos (RAM) en Pequeños Animales del Minsal; Rodrigo Lima y Alexis Véliz, de BioUp I+D; María José Ubilla y Cristián Torres, de la Universidad Mayor; Denner Santos, investigador brasileño especializado en oncología y endocrinología veterinaria, además de representantes del SAG y ejecutivos de empresas líderes del sector veterinario y farmacéutico.

Durante su exposición inaugural, la directora Daniela Siel sostuvo que el principal objetivo es construir una investigación clínica capaz de transformar problemas reales de la salud animal en evidencia confiable. "La investigación clínica solo puede ser exitosa si conecta el mundo científico, la industria y el ámbito regulatorio", comentó, agregando que el desafío es generar evidencia trazable que permita desarrollar nuevas estrategias diagnósticas, terapéuticas y preventivas para responder a las necesidades del sector.
La programación se inició con módulos dedicados al diseño y planificación de ensayos clínicos, elaboración de protocolos, consentimiento informado, organización de centros de investigación y gestión de datos clínicos. En las próximas jornadas se abordará la ejecución y monitoreo de estudios, las responsabilidades de patrocinadores e investigadores, auditorías regulatorias y la comunicación de resultados científicos, para concluir con una jornada práctica opcional en los hospitales clínicos veterinarios de pequeños y grandes animales de la Universidad Mayor, donde los participantes conocerán la aplicación de las Buenas Prácticas Clínicas en un entorno asistencial real.

