Nuevo habitar urbano en el sur: Tendencias, desafíos y futuro inmobiliario
Gonzalo Verdugo, arquitecto y vicerrector regional UM de la sede Temuco, en El Austral de Temuco, el domingo 23 de agosto.
El desarrollo inmobiliario en La Araucanía se encuentra en un punto de inflexión, durante años el crecimiento de ciudades como Temuco, Padre Las Casas, Pucón o Villarrica respondió principalmente a dinámicas de expansión acelerada y demanda cuantitativa, sin embargo, los cambios socioculturales, las exigencias ambientales y una nueva relación con el territorio están reconfigurando la forma en que proyectamos y habitamos las ciudades del sur de Chile.
Haexistido una evolución del usuario y nuevos modos de habitar, la vivienda dejó de ser concebida como un espacio mono
funcional de residencia de familias numerosas para transformarse en un ecosistema flexible, la consolidación del trabajo híbrido y la búsqueda de calidad de vida exigen departamentos y casas con espacios adaptables y cómodos, con mayor integración de la luz natural y buscando localización de buena conectividad respecto a servicios, comercio, salud y educación. En centros urbanos emerge la tendencia de proyectos de edificios que integran en sí mismos diversas funciones, vivienda, oficinas y comercio, etc. También, la reducción del tamaño familiar ha detonado preferencias por lo práctico y lo simple para la logística cotidiana.
Se evidencia valoración de áreas comunes en desarrollos densificados, como en la zona norponiente de Temuco, predominando proyectos con espacios compartidos como coworking,áreas verdes, quinchos y gimnasios, todos como extensión del hogar privado amplificando sus prestaciones. En movilidad demográfica existe un flujo constante de personas que buscan en el sur una escala de vida más humana, más cercana a la naturaleza, lo que presiona la demanda por proyectos integrados con
el paisaje, pero bien equipados en servicios.
En La Araucanía, la sostenibilidad no es un discurso liviano ni una estrategia comercial, es una necesidad primordial ligada a la salud pública, la calidad del aire y la economía familiar. El gran desafio regional sigue siendo la contaminación atmosférica por uso de leña, por lo que la arquitectura actual considera envolventes térmicas continuas, sistemas de ventilación con recuperación de calor e integración de energías limpias, paneles fotovoltaicos, colectores
solares, geotermia y aerotermia. Para toda vivienda es obligatorio cumplir con la normativa térmica vigente, a la cual en Temuco y Padre las Casas se suman exigencias del Plan de Descontaminación Atmosférica.
Refiriéndose al ciclo de vida de los materiales, crece la exigencia por uso de materiales de bajo impacto, maderas y aceros reciclados de fuentes sostenibles, también certificaciones energéticas que garanticen una menor huella operacional y económica para los habitantes.
Es importante la identidad territorial y sensibilidad paisajística, uno de los riesgos del desarrollo inmobiliario contemporáneo es la "clonación" de modelos arquitectónicos traídos desde la capital sin pertinencia local. La arquitectura debe adaptarse al clima y el frío, la lluvia y la luz invernal determinan la geometría de cubiertas, la protección de fachadas y la orientación solar. Los proyectos deben reconocer la geografia, los paisajes, los corredores biológicos, los ríos y los bosques autóctonos, la plusvalía del futuro estará en la capacidad de integrar virtuosamente naturaleza y hábitat urbano.
Mirando hacia los próximos 10 a 15 años, el crecimiento de la región plantea interrogantes urgentes que exigen una mirada
prospectiva desde la academia y la industria, como densificación equilibrada vs. expansión descontrolada, Temuco no puede seguir expandiendo de forma indefinida sus límites sobre suelo agrícola de alto valor, se requiere densificación equilibrada en áreas consolidadas, acompañada de infraestructura pública de calidad.
En planificación e integración social hay que evitar la fragmentación y la segregación urbana fomentando proyectos mixtos, que articulen vivienda, comercio y equipamiento, reduciendo la dependencia del automóvil, todo con conectividad y movilidad sostenible incentivando la integración de ciclovías, transporte público eficiente y áreas peatonales desde la concepción inicial de los nuevos desarrollos.
El futuro del desarrollo inmobiliario en La Araucanía no se medirá únicamente por el volumen de metros cuadrados construidos, sino también por la capacidad de construir ciudad e identidad, la oportunidad radica en lograr un equilibrio
virtuoso entre innovación técnica, viabilidad económica y un profundo respeto por el entorno natural y cultural de nuestra región de la Araucanía.
Gonzalo Verdugo, arquitecto y vicerrector regional UM de la sede Temuco.
