Estudiante U. Mayor contribuye a la conservación del toromiro
Daniel Núñez logró germinar 28 semillas, que podrían incorporarse a futuros programas de preservación o reintroducción de esta emblemática especie de Rapa Nui. El trabajo fue realizado como parte de un curso electivo, en el que pudo aplicar sus conocimientos de Tecnología Médica en un contexto interdisciplinario.
El toromiro es una especie emblemática de Rapa Nui que se encuentra extinta en estado silvestre. Actualmente, los ejemplares que se conservan descienden de semillas recolectadas de un único árbol, lo que ha generado un importante cuello de botella genético y plantea desafíos para la preservación de la especie.
Daniel Núñez conoció esta realidad tras una visita al Jardín Botánico Quilapilún y decidió trabajar con sus semillas. “Nos pareció un desafío científico y patrimonial urgente contribuir a su germinación controlada y resguardar la trazabilidad de su origen”, cuenta el estudiante de Tecnología Médica U. Mayor.

El trabajo, desarrollado en el marco del curso electivo “El camino del bosque al laboratorio”, dirigido por el director del Centro Tecnológico de Recursos Vegetales, Juan Velozo, consideró 31 semillas provenientes de dos árboles parentales. Para favorecer su germinación, realizó un protocolo que incluyó la escarificación mecánica de las semillas, su desinfección e hidratación y, posteriormente, su establecimiento en un sustrato de perlita y turba.
El procedimiento permitió la germinación de 28 semillas, alcanzando una tasa de éxito de 90,3%.

Esta experiencia también permitió a Daniel trasladar herramientas propias de Tecnología Médica a un área diferente de su carrera. “La formación de laboratorio fue crucial para el éxito del proyecto”, dice.
Las plántulas fueron posteriormente entregadas al Jardín Botánico Quilapilún para continuar su desarrollo. “Esperamos que crezcan manteniendo una estricta etiqueta de origen, de modo que puedan incorporarse a colecciones de conservación ex situ e integrar futuros programas de preservación o reintroducción de la especie”, explica.

La trazabilidad de las semillas es especialmente relevante para el toromiro, debido a la existencia de ejemplares cuya procedencia no está completamente clara y a la posible hibridación con otras especies. En este contexto, el trabajo contribuye a contar con material vegetal identificado según su árbol parental, un aspecto necesario para fortalecer los esfuerzos de conservación ex situ de la especie.
Más allá de los resultados, el estudiante destaca el aprendizaje que significó participar en una experiencia de este tipo. “Este trabajo me demostró que la investigación científica es mucho más emocionante y efectiva cuando se realiza en equipo”, comenta.
Para Daniel, los cursos electivos representan una oportunidad para explorar áreas distintas a las habituales de cada carrera y aproximarse a problemas desde nuevas perspectivas. “Los recomendaría totalmente. Para quienes venimos de carreras con una rutina muy estructurada y exigente, este tipo de asignaturas significan un verdadero respiro de aire fresco. Te permiten salir por un momento de la monotonía académica habitual y explorar áreas que aparentemente no tienen nada que ver con tu día a día, pero que terminan enriqueciendo tu formación de una forma increíble”, concluye.
