Investigación forestal entregó tips para la conservación del Belloto del Norte y el Guayacán
Tras cuatro años de trabajo, los académicos que lideraron el proyecto (financiado por CONAF y patrocinado por la U. Mayor) presentaron sus principales resultados y un manual con recomendaciones prácticas para la protección de estas especies endémicas que se ubican entre las regiones de Coquimbo y O’Higgins.
El auditorio del campus Manuel Montt fue el lugar escogido para desarrollar la actividad de cierre del proyecto “Rol del cambio de uso de suelo, disturbios antrópicos y cambio climático en la degradación del hábitat y viabilidad de Belloto del Norte y Guayacán”, financiado por el Fondo de Investigación del Bosque Nativo de CONAF y patrocinado por la Universidad Mayor.
El estudio, que se extendió entre 2021 y 2025, analizó las condiciones de conservación de dos especies de árboles endémicas del centro y norte de Chile: el Belloto del Norte y el Guayacán, ambas en categorías de conservación y distribuidas principalmente entre las regiones de Valparaíso, Metropolitana, Coquimbo y O’Higgins.
La actividad fue liderada entre el académico Leonardo Durán, de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad Mayor y el Dr. Ignacio Fernández, de la Universidad Adolfo Ibáñez, y contó con la participación de Carmen Gloria Quezada y Francisca Ruiz, de la Sección del Fondo de Investigación del Bosque Nativo de CONAF, y el Dr. Mauricio Cañoles, director de las Escuelas de Agronomía e Ingeniería Forestal de la U. Mayor.
Resultados del estudio
Durante la jornada se presentaron los principales resultados del proyecto, centrados en los efectos del cambio climático, el cambio en el uso del suelo y otras acciones humanas sobre el hábitat y la distribución de estas especies. Además, se realizó un panel de conversación en el que participaron representantes de CONAF e investigadores de la Universidad Mayor y la Pontificia Universidad Católica de Chile, para analizar los desafíos actuales y futuros en la conservación del Belloto del Norte y el Guayacán.
Como parte del cierre, se entregó a los asistentes un Manual de Recomendaciones que reúne información práctica sobre buenas prácticas de manejo, así como mecanismos institucionales y financieros que pueden apoyar la conservación de estas especies a nivel local.
Según explicó Leonardo Durán, el proyecto permitió observar cambios relevantes en las poblaciones estudiadas. “El trabajo evaluó cómo influyen el cambio climático y el uso del suelo en estas especies, combinando análisis científicos y consultas a personas de las regiones donde se distribuyen, para conocer su percepción sobre el valor de estos árboles y las acciones necesarias para su protección”, dijo.
Así, entre las conclusiones, el académico destacó que lo que ocurre en el entorno cercano a estas especies es clave para proyectar su futuro. “Los cambios alrededor de las poblaciones pueden indicar si el escenario será negativo o si aún existen condiciones para su conservación”, explicó, y cerró diciendo que la degradación del hábitat es un proceso complejo. “La respuesta de los bosques frente al cambio climático y al cambio en el uso del suelo debe analizarse a largo plazo, por lo que es fundamental dar continuidad a investigaciones de este tipo”, concluyó.
