Científicos U. Mayor integrarán equipos de investigación conjunta entre Chile y Bolivia
A través del convenio con la Universidad Mayor de San Simón (Cochabamba), investigadores de los centros GEMA y CGB desarrollarán estudios enfocados en la sostenibilidad de los cultivos de café boliviano y en el monitoreo ambiental de lagunas salinas en altura. Ambas iniciativas serán financiadas por la agencia sueca ASDI.
Una taza de café servida en el laboratorio y la curiosidad científica fueron el punto de partida. Así comenzó el trabajo conjunto entre investigadores de los centros GEMA Genómica, Ecología y Medio Ambiente y Genómica y Bioinformática (CGB) de la Universidad Mayor y la U. Mayor de San Simón (UMSS) de Bolivia, que recientemente concretó un hito relevante tras adjudicarse financiamiento de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ASDI).
Ambas universidades mantienen un convenio de colaboración vigente y estos fondos permitirán financiar dos iniciativas que unen microbiología, genómica y conservación ambiental frente a los desafíos productivos y climáticos que enfrenta el continente.
El secreto del café
El primero de los proyectos busca entender qué ocurre en las raíces del café antes de que el grano llegue a la mesa. La iniciativa es liderada por la Dra. Claudia Hoepfner, titulada del Doctorado en Genómica Integrativa de la Universidad Mayor e investigadora de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), y cuenta con la participación de los investigadores de la Universidad Mayor Fernando Alfaro, Dinka Mandakovic, Daniela Rivera, Carlos Maldonado y Víctor Aliaga.
"En el laboratorio somos muy cafeteros y esa afinidad nos llevó a conversar sobre qué hay detrás de un buen café y cuánto de esa historia comienza en el suelo", recuerda la Dra. Hoepfner, quien detalla que el trabajo busca descifrar cómo las comunidades microbianas del terreno influyen en los genes de la planta y en la calidad funcional del fruto.
Para lograrlo, el equipo implementará un modelo de innovación abierta que sumará a los propios agricultores desde el inicio. Como explica la investigadora, la meta no es solo generar datos de laboratorio, sino identificar microorganismos beneficiosos que puedan transformarse en bioinsumos locales y mejorar el rendimiento de los cafetales bolivianos de manera sostenible.
Monitoreo satelital
El segundo proyecto adjudicado apunta hacia las alturas andinas. Bajo el título de "Observatorio microbiano de ecosistemas salinos altoandinos", el estudio liderado por el Dr. Daniel Guzmán (UMSS) junto a Fernando Alfaro, Dinka Mandakovic y Daniela Rivera (U. Mayor) busca comprender el origen biológico de los colores característicos de lagunas icónicas como la Laguna Colorada.
"Queremos entender cuánto de esa coloración se asocia a los microorganismos que las habitan, a los pigmentos que producen y a factores ambientales como la salinidad o la radiación solar", detalla la Dra. Daniela Rivera, investigadora del Centro GEMA de la U. Mayor, quien destaca que la propuesta recoge más de dos décadas de trayectoria del equipo estudiando la vida en condiciones extremas.
La profesional añade que el trabajo pretende diseñar herramientas prácticas de monitoreo que combinen mediciones en terreno con imágenes satelitales. Esta tecnología permitirá vigilar lagunas extensas y de difícil acceso, aportando indicadores tempranos sobre el impacto del cambio climático en humedales y salares altoandinos.
Formación regional
Ambos proyectos son parte de la estrategia de internacionalización de la U. Mayor y durante su desarrollo incluirán a estudiantes de pregrado y postgrado de Chile y Bolivia, quienes participarán en tareas de muestreo de campo, análisis genómicos y bioinformática.
La Dra. Rivera destaca que esta complementariedad también fortalece la investigación regional, ya que mientras la UMSS aporta su experiencia en los sistemas productivos locales, la Universidad Mayor suma capacidades en genómica y ecología, lo que a su vez "abre la posibilidad de comparar ambientes extremos de Bolivia y Chile desde una perspectiva territorial común".
"Es una oportunidad para aprender a trabajar de manera interdisciplinaria y conectar la investigación con problemas del entorno productivo", concluye la Dra. Hoepfner.
