Democracia//Académico de Derecho expuso sobre la participación política en Chile durante Congreso Mundial de Sociología

Pablo Gómez, PhD en Humanidades e investigador de Filosofía del Derecho y Sociología jurídica, describió las barreras legales y cómo estas han generado formas de participación alternativas, como los movimientos sociales.

 

¿Por qué los chilenos no participan en política? ¿Es sólo desinterés o existen trabas legales para ello? Esos son algunos de los temas centrales de la investigación que realiza el Dr. Pablo Gómez, académico de la Escuela de Derecho de la U. Mayor, quien entre el 15 y 21 de julio participó en el XIX ISA World Congress of Sociology, realizado en Toronto, Canadá. 

En el evento, que se realiza cada cuatro años y que en esta versión reunió a unos 6.000 académicos, el Dr. Gómez presentó su conferencia titulada “¿Indiferencia frente a la política en Chile?: De la neutralización de la agencia política, merced de las trampas constitucionales, a la ciudadanización de la política por vías no institucionales”, que fue parte del panel de discusión “Constitutional Supremacy and Political Conflict” y donde compartió espacio con expertas constitucionalistas de Europa, como las profesoras Grazyna Skapska de la Jagiellonian University (Polonia) y Anna Osypchuk de la National University of Kyiv-Mohyla Academy (Ucrania).

“Hace un tiempo me dedico a investigar sobre la Sociología del Derecho, que se refiere básicamente al análisis de las interacciones e influencia mutua entre la sociedad y el Derecho”, parte comentando Gómez, quien detalla que luego de participar en las versiones nacional y latinoamericana de este encuentro, decidió postular su exposición a la cita mundial, siendo seleccionado entre centenares de trabajos académicos. 

“Mi conferencia se refirió a cómo está estructurado el poder en Chile, a través de la Constitución de 1980 y la legislación anexa, y cuál es el efecto de neutralización que genera en la participación política. Sin embargo eso no significa que el interés y la participación en la política no existan, sino que se desvía por caminos no institucionales, como son los movimientos sociales. Este fenómeno se ha ido estudiando y se denomina ciudadanización de la política”, explica el académico.

-            Pablo, ¿cómo evalúas la participación en el país?

“La participación solo es electoral y no hay existencia de plebiscitos o formas directas de democracia. Por muchos años, con el Sistema Binominal, el voto y la representatividad se desfiguraron, porque daba lo mismo por quién votar, ya que los elegidos se dividían mitad y mitad, lo que hizo que la gente perdiera fe en el voto. Si bien Chile está inserto en un contexto mundial de apatía política, creo que lo que nos sucede es más grave, debido a que tenemos mucho por hacer en términos de Educación Cívica, de instalar la idea de lo importante que es participar, además de cambiar la estructura constitucional y legal en la que se sostiene el sistema político que está plagada de trampas interdependientes que neutralizan la agencia ciudadana”.

-          Tras este análisis, ¿es posible plantear alguna solución o vía de mejora?

“Se propone que, eventualmente, con el empuje de los movimientos sociales, se consolide o lleve a cabo un proceso constituye que permita un cambio o que existan mecanismos de participación más amplios que el voto”. 

-          ¿Ves la posibilidad de lograr un avance?

“Hoy en Chile es algo que se ve lejano, pero con las modificaciones al Sistema Binomial algo se ha avanzado. Además, durante el último mandato de Michelle Bachelet comenzó un proceso constituyente que lamentablemente se fue desinflando, porque en la discusión se alzó mayormente la coyuntura y contingencia política y se desvió la atención por el tema de las elecciones presidenciales. De todas formas, el proceso a mi juicio no era muy bueno, ya que no había mucha deliberación por parte de la ciudadanía, al menos no la había en términos decisorios”.

-          ¿Existen países o mecanismos que podrían servir de ejemplo?

“Creo que sería bueno mirar los aciertos de la experiencia del nuevo constitucionalismo latinoamericano, en países como Colombia, Bolivia o Venezuela; y por cierto que el modelo y cultura democrática de Uruguay, que me parece tiene altos niveles de cultura cívica”. 

-          En Chile se ha planteado en diversas oportunidades la discusión sobre la Iniciativa Popular de Ley, ¿qué te parece?

“Es un buen mecanismo de democracia directa, ya que genera mayor participación, al permitir que los propios ciudadanos puedan presentar proyectos de ley. El hecho de que podamos discutir la posibilidad, ya sería interesante”.