Estudio proyecta que Chile podría eliminar el cáncer cervicouterino antes de 2040

Una investigación evaluó la viabilidad de 175 países de erradicar esta patología previo a 2050, como lo sugiere la OMS. Para ello se analizaron distintas variables y se concluyó que lograr esta meta va más allá de los ingresos y el éxito de la vacunación, y que depende principalmente del fortalecimiento integral de los sistemas de Salud.


A pesar de los avances globales en la detección precoz y la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), el cáncer cervicouterino se mantiene como una patología de alta letalidad. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a nivel global se registran cerca de 604 mil casos nuevos y 280 mil muertes anuales, mientras que en Chile, el Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) contabilizó 3.319 decesos entre 2021 y 2025.

Frente a la meta de la OMS de erradicar esta enfermedad antes de 2050, un estudio internacional publicado en la revista The Lancet Global Health evaluó la viabilidad real de este hito. El trabajo contó con la participación de Fernán Gómez, investigador del Centro de Oncología de Precisión (COP) de la Universidad Mayor, quien integró un equipo que analizó de forma multidimensional la realidad de 175 países.

Así, simularon distintos escenarios epidemiológicos, a través de 270 indicadores distintos por zona. La evaluación no se limitó a las coberturas de vacunación, sino que integró la capacidad fiscal de los estados, infraestructura hospitalaria, gobernanza, equidad de género y variables socioculturales.

A partir de estos datos, se modelaron 4 escenarios de respuesta pública: Inercia, Enfoque en la vacunación, Empoderamiento (educación) y Progreso integral.

Las proyecciones del modelo científico posicionan a Australia y Nueva Zelandia con las capacidades para cumplir la meta de manera temprana, antes de 2030. Por su parte, Francia, Suecia y Chile podrían alcanzar el umbral de eliminación previo a 2040 debido a la solidez estructural de sus políticas de salud.

En contraste, potencias económicas como Estados Unidos quedaron situadas en lugares desfavorables respecto a naciones con ingresos considerablemente menores, mientras que países como Bolivia o Nigeria registran nulas probabilidades de éxito hacia 2050.

Panorama chileno

“En Chile, este posicionamiento refleja décadas de políticas públicas bien pensadas y aplicadas, entre ellas la vacunación contra el VPH, el tamizaje y las garantías explícitas de diagnóstico y tratamiento”, detalla Fernán Gómez, destacando hitos recientes como el uso de la vacuna nonavalente en dosis única y la integración del test molecular. “Estas herramientas han contribuido a reducir en un 56% la mortalidad por este cáncer desde 1990”, añade.

No obstante, el investigador advierte que la meta aún no está consolidada, ya que la incidencia nacional se sitúa en torno a 11 casos por cada 100 mil mujeres, lejos del umbral de eliminación exigido por la OMS, que es inferior a 4 casos.

Por eso debemos sostener y profundizar las políticas existentes, aumentar la cobertura, facilitar el acceso a testeo, reducir las diferencias territoriales y asegurar la continuidad de la atención oportuna”, recalca Gómez, quien agrega que “el principal hallazgo es que el nivel de ingresos de un país, por sí solo, no permite prever con precisión sus posibilidades de erradicar esta enfermedad. Lo verdaderamente determinante es su capacidad estructural para sostener las intervenciones en el tiempo”.

Las simulaciones matemáticas demostraron, además, que apostar de forma exclusiva a las campañas de vacunación resulta insuficiente en la mayoría de los territorios. Bajo un modelo de fortalecimiento integral de salud, 48 de los 175 países lograrían la eliminación simultánea hacia 2050; sin una estrategia macro y enfocándose solo en las vacunas, esa cifra se reduce drásticamente a solo 2 naciones a nivel mundial.