Premio Nacional de Ciencias Exactas inauguró el año académico de los programas de Doctorado

El Dr. Jaime San Martín, director del Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento, explicó el rol fundamental de los datos y la supercomputación en el avance científico y aconsejó a quienes inician el camino doctoral a actualizarse en su uso. “El que no calcula, no compite”, dijo. 

 
Con una invitación a enfrentar los desafíos de la ciencia actual desde el uso intensivo de los datos y la supercomputación, el Premio Nacional de Ciencias Exactas 2023, Dr. Jaime San Martín, inauguró el año académico de los programas de Doctorado de la Universidad Mayor, instancia que reunió a autoridades, directivos, académicos y estudiantes en el campus Manuel Montt. 
 
En su exposición, titulada “Datos, supercómputo y modelación”, el experto abordó el papel clave que hoy cumplen los datos en el desarrollo científico. “Las ciencias en general son un campo fructífero donde los datos juegan un rol fundamental”, dijo, enfatizando que el volumen de información disponible exige nuevas herramientas para su procesamiento. 
 

“Hoy tenemos tantos datos que la única manera de acceder a ellos es a través de simulaciones y algoritmos. Una limitante importante es la capacidad de cómputo, y eso es clave si queremos ser competitivos”, agregó, enviando un mensaje a quienes inician su camino doctoral: “El que no calcula, no compite”. 
 
El académico también repasó la evolución de la supercomputación en Chile, que alcanzó un límite alrededor de 2010, debiendo avanzar hacia sistemas con múltiples núcleos de procesamiento. Así, destacó la creación del Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC), iniciativa que desde hace 15 años ha permitido democratizar el acceso a infraestructura de alto rendimiento en el país. 
 
Actualmente, el laboratorio cuenta con cerca de 70 entidades socias, entre ellas la U. Mayor, con más de 680 usuarios provenientes de más de 50 instituciones y presencia en unas 40 áreas del conocimiento. Entre sus desarrollos destacan plataformas como Guacolda, Lautaro y Lautaro II, además de una futura infraestructura que ofrecerá servicios especializados en inteligencia artificial y almacenamiento de datos, con foco en la academia, el Estado y el emprendimiento.
 

 

Piezas clave 

Por su parte, la vicerrectora de Investigación, Dra. Susana Cabello, destacó que nuestros seis programas de Doctorado son una pieza clave en la estrategia institucional, que busca “formar investigadoras e investigadores que no solo sean expertos en sus áreas, sino que también sean capaces de moverse en entornos complejos, colaborar con otros campos del saber y comprender el impacto más amplio de su trabajo”. 
 
La autoridad enfatizó que la formación doctoral no debe ser entendida como un lujo si se quiere avanzar hacia un desarrollo basado en el conocimiento. “Invertir en doctorados es invertir en la capacidad de un país para anticipar, adaptarse y para innovar”, dijo. 
 
En tanto, la directora de los Programas de Doctorado, Dra. Johana Soto, relevó el impacto de estos programas, que ya cuentan con más de 60 graduados y más de 100 estudiantes activos. “Son la élite del conocimiento, representan cerca del 1% de quienes acceden a la educación superior” y aconsejó a los estudiantes a tener resiliencia necesaria para enfrentar este proceso formativo. “Un doctorado es una carrera de largo aliento, que exige el máximo de nuestras capacidades cognitivas, emocionales y afectivas”, concluyó.