Equipo UM evaluó el impacto de los incendios en los suelos del Jardín Botánico de Viña del Mar
El trabajo, desarrollado por la Dra. Daniela Rivera, del Centro GEMA, el académico Camilo Sánchez y una estudiante en práctica, ambos de la Escuela de Geología, permitió caracterizar los suelos arcillosos afectados por los incendios forestales de 2024, concluyendo que el aumento de la acidez y la menor disponibilidad de nutrientes hacen necesaria una restauración “a medida” para favorecer su recuperación ecológica.
Una iniciativa de la Universidad Mayor, liderada por la Dra. Daniela Rivera, investigadora del Centro GEMA Genómica, Ecología y Medio Ambiente, y con la participación del académico Camilo Sánchez, de la Escuela de Geología, permitió evaluar el impacto de los incendios forestales en la dinámica de los suelos del Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar.
El estudio mostró que, tras el siniestro de 2024, distintos sectores presentan suelos más ácidos de lo recomendable para el desarrollo de la vegetación. Esta condición puede reducir la disponibilidad de nutrientes y aumentar la movilidad de algunos metales, lo que vuelve más exigente la regeneración natural. De esta manera, proponen orientar la restauración con un enfoque “a medida”: intervenciones diferenciadas según las condiciones de cada sector y priorizando especies nativas con mayor tolerancia, aumentando la probabilidad de una recuperación ambiental efectiva, gradual y sostenible.

El proyecto también consideró la participación de estudiantes de pregrado de nuestra casa de estudios. En este contexto, Danae Benavides, estudiante de la Escuela de Geología, desarrolló su práctica profesional durante 2025, enfocando su investigación en la caracterización físico-química de suelos arcillosos en sectores afectados. El estudio contempló el análisis de parámetros como pH, conductividad eléctrica y procesos de decantación, además de aspectos teóricos asociados a la meteorización y al basamento geológico del sector.


“Fue una experiencia muy enriquecedora, que me permitió trabajar en distintos programas y laboratorios y ver la Geología desde otro punto de vista. Muchas veces esta disciplina se asocia solo a la minería, pero también existe una mirada ambiental que hoy está tomando mucha fuerza”, comentó la estudiante.
La joven destacó además el carácter interdisciplinario y colaborativo de este tipo de iniciativas para abordar desafíos ambientales complejos, como la restauración de ecosistemas afectados por desastres naturales.
Gracias a esta colaboración entre la Dra. Rivera, directora del Laboratorio de Ecología Conductual y Ecología Microbiana del Centro GEMA, la Escuela de Geología y el Jardín Botánico de Viña del Mar, se sentaron las bases para futuros trabajos de investigación que permitirán que estudiantes de la Universidad Mayor contribuyan, desde sus respectivas disciplinas, a la recuperación y puesta en valor de este emblemático jardín.
