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“Los bancos tienen que contar hoy con la capacidad de responder de manera rápida, pero al mismo tiempo homogénea, coherente y con lenguaje claro, a todos sus clientes”. Así manifestó Raphael Bergoeing, superintendente de Bancos e Instituciones Financieras, sobre la lección que deberían sacar los bancos sobre el fraude masivo que ocurrió hace unos días en la Región de la Araucanía.
Las opiniones fueron dadas en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Mayor, en una conferencia impartida por la autoridad titulada “La calle habló: nuevos desafíos para la estabilidad financiera”, en la que mencionó –entre otras materias- la importancia de proteger al consumidor, sin descuidar la solvencia de los bancos.
La autoridad financiera se mostró bastante crítica ante la reacción de estas entidades financieras en el primer período de la crisis de clonación de tarjetas, ya que, como señaló, no fueron capaces de percibir que su obligación en ese momento era devolver la totalidad de los recursos a cada uno de los clientes, tan pronto como los sistemas se lo permitiesen.
Bergoeing manifestó que deben existir protocolos en la banca que ayuden a dar tranquilidad al consumidor y que las respuestas deben ser lo suficientemente claras para que las personas no se asusten frente a estos sucesos.
Sin embargo, expresó que la confianza de los clientes no debiese estar en peligro “por la historia que tenemos, porque si bien tuvimos alguna dificultad al principio, a 10 días del evento la totalidad de los bancos ha hecho la devolución total de los recursos. Se mantiene el compromiso de una superintendencia permanentemente activa que observa las medidas de seguridad que tienen los bancos, y con bancos que están más conscientes con esta experiencia”.
Fue enfático en decir que hay que estudiar los sistemas de seguridad y implementar medidas preventivas para mitigar estos fraudes, entendiendo que no se pueden eliminar por completo. “Tengo la obligación de hacer una revisión de nuestra normativa para ver si los estándares de seguridad que estamos exigiendo concuerdan con las experiencias que se están viviendo en otras partes del mundo, donde estos fraudes son más comunes, por ejemplo en materia de cámaras de seguridad y eso hay que investigarlo y tiene que ser evaluado con la gente técnica, desde la perspectiva jurídica y de la perspectiva sistémica”
Como conclusión dijo que queda como desafío tipificar el fraude electrónico, proyecto que está desde comienzos del año 2000 en el Congreso y que la misma Comisión de Economía del Senado, hace un par de días atrás, comprometió retomar su discusión.
Vale agregar que hasta el momento se sabe que la clonación masiva de tarjetas afectó a 2.153 personas e involucró una cifra actualizada de $602 millones. Ver Galería de Imágenes.


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